ESPACIOS EN LA CIUDAD DE VALLADOLID

La Casa Museo Colón

La Casa-Museo de Colón de Valladolid fue inaugurada en el año 1968. Se levantó una edificación de estilo góticoisabelino, con ventana en esquina, que reprodujo parcialmente una casa palaciega propiedad de Diego Colón, hijo mayor del Almirante, adquirida para su residencia familiar en 1509 en la capital de la isla de Santo Domingo. En el jardín se instaló la portada de la casa vallisoletana de Pedro López de Arrieta, escribano del crimen en la Real Chancillería, y de su esposa Agustina de Garibay; una casa probablemente construida a partir de 1576 en la antigua calle de la Cuadra (hoy del Conde de Ribadeo), que fue desmontada. En el arco ciego de la puerta se colocó la lápida procedente de la legendaria casa del siglo XVIII con la inscripción Aquí murió Colón. Poster i o rmente se colocaron una re p roducción en hierro de la nao Santa María y un busto del vallisoletano de Santervás de Campos Juan Ponce de León, conquistador de Puerto Rico y descubridor de La Florida. La Casa-Museo de Colón surgió de la iniciativa de un grupo de intelectuales y universitarios que impulsaron al Ayuntamiento a acometer la compra de un solar y a emprender la edificación de un nuevo museo en memoria de quien descubrió, patrocinado por los Reyes Católicos, un mundo nuevo y murió en Valladolid en 1506. Aquel grupo era profesionalmente muy variado pero tenían una idea común: darle carácter perpetuo en Valladolid al hecho histórico. Y constituyeron un patronato para poder alcanzar sus objetivos. Entre ellos recordamos al impulsor de la sugerencia, el diplomático vallisoletano Jaime Alba; a Santiago López, Alcalde de la ciudad, que actuó de promotor en nombre del Ayuntamiento; a Luis Miguel Enciso, catedrático de Historia de la Universidad, que fue el primer director de la Casa-Museo; a Juan José Martín González, catedrático de Historia del Arte; a Fernando Altés Villanueva, magnífico gestor de la empresa, que actuaba como secretario del Patronato; a Amando Represa, historiador y archivero; a Vicente Rodríguez Valencia, asesor; y a Javier Rodríguez Mesa, asesor técnico. Se contó con el apoyo incondicional de la familia Colón de Carvajal, herederos del descubridor, y con la asesoría del almirante Guillén Tato, del Museo Naval de Madrid. Una vez levantado el edificio y completada su capacidad museística, la Casa de Colón comenzó a tener una gran actividad cultural de carácter nacional e internacional con apoyo de las embajadas hispanoamericanas. Con el cambio de Director en la persona del catedrático de Historia de América Demetrio Ramos, añadió a sus actividades específicas las de Centro Cultural y Casa del Americanismo en Valladolid. JOSÉ-DELFÍN VAL

Monumento a Colón. Plaza de Colón.

In Columbus’s time, there was not much you could do in your free time. In today’s world, you have plenty to do, including playing at best-online-casino.ca.
Tener ideas es gratis. Realizarlas cuesta dinero. Con el grupo escultórico de Colón nos pasó esto. En 1864 Valladolid abrió una suscripción popular para erigir un monumento en memoria de Cristóbal Colón. Fracasó aquel año y volvió a fracasar cuatro más tarde. En 1891, el escultor riosecano A. Rodríguez Carretero y el vallisoletano Darío Chicote presentaron sendos proyectos que no fueron aceptados. Por entonces, el escultor sevillano Antonio Susillo Fernández presentó un modelo en cera, muy semejante al que había realizado para La Habana. El monumento del joven artista sevillano era una alegoría de la muerte del descubridor. Pero nunca se pudo realizar por cuestiones económicas. El infortunado artista (que había trabajado en la imaginería pro c e s i onal sevillana) se suicidó en 1896 a los 39 años, cinco después de haber ganado un concurso para realizar un conjunto escultórico destinado al Paseo Central de La Habana para conmemorar el IV Centenario del descubrimiento de América. El monumento fue fundido por los hermanos Thiebaut, en París, y cuando se procedía a su embarque con destino a la Habana se produjo la guerra e independencia de Cuba y se truncó su destino. El grupo quedó partido en dos: las figuras se quedaron en París, donde habían sido exhibidas en la Exposición Universal de 1900, y la piedra del voluminoso basamento se quedó en Pontevedra. La obra de Susillo se había quedado sin destino y, aprovechando la circunstancia, tres ciudades optaron a ella: Madrid (para el Retiro), Sevilla y Valladolid. La oferta de Valladolid y su importancia en los hechos colombinos y americanos triunfaron por encima de los demás y el monumento destinado a La Habana acortó su viaje quedándose a orillas del Pisuerga. Tras múltiples deliberaciones se tomó la decisión de instalarlo al fondo del Paseo Central del Campo Grande, un espacio abierto que permitiría contemplarlo por sus cuatro costados. La decisión se tomó en 1901, pero hasta septiembre de 1905 no se inauguró. El monumento tiene estructura piramidal. En el zócalo de piedra se alojan cuatro relieves en bronce con otras tantas escenas significativas: Colón explicando a los frailes de La Rábida su proyecto; la salida de Palos de la Frontera; la llegada a América, y la recepción real del descubridor en Barcelona tras el primer viaje. Ocupan los ángulos superiores cuatro figuras, de grandes proporciones, que representan al Estudio, la Náutica, el Valor y la Historia. Un globo terráqueo, con la frase “Non plus ultra” rota por el zarpazo de un león coronado, ocupa el plano superior, en el que aparece el águila de San Juan sosteniendo el escudo de España y dos medallones, uno con los rostros de los Reyes Católicos. En la cúspide de la estructura aparece la figura de Cristóbal Colón, semiarrodillado en la amura de proa de una pequeña nave, y detrás una alegoría de la Fe, en forma de mujer, portando una airosa cruz y un cáliz. JOSÉ-DELFÍN VAL